Flat White: qué es, receta, origen y diferencias
El flat white es una bebida de café originaria de Australia y Nueva Zelanda, que ha conquistado cafeterías en todo el mundo. Se prepara con un espresso doble y leche vaporizada con microespuma muy fina, lo que da como resultado una bebida pequeña, cremosa y con un sabor a café más intenso que el latte o el cappuccino.
Su nombre —flat white, que significa “blanco plano”— hace referencia a la superficie de la bebida: lisa, sedosa y sin la capa espesa de espuma típica del cappuccino. Es el café preferido de quienes buscan un balance entre la intensidad del espresso y la suavidad de la leche.
Cómo preparar un flat white (receta básica)
Ingredientes:
1 espresso doble (50–60 ml).
100–120 ml de leche vaporizada con microespuma fina.
Preparación paso a paso:
Prepara un espresso doble con café de tueste medio u oscuro.
Calienta la leche y texturízala con vapor, creando microespuma muy fina (sin burbujas grandes).
Sirve el espresso en una taza de porcelana pequeña (150 ml).
Vierte la leche suavemente, de manera que quede una capa delgada de crema en la superficie.
Opcional: añade arte latte minimalista, como un corazón o una roseta.
Ratio recomendado:
1 parte espresso doble : 2 partes leche vaporizada.
Vasos y tazas recomendadas para un flat white
Taza de porcelana pequeña (150–160 ml): la más tradicional, conserva bien el calor y mantiene la proporción justa.
- Taza de cerámica gruesa: aporta durabilidad térmica y es muy común en cafeterías de especialidad.
Consejo barista: nunca debe servirse en tazas grandes, ya que perdería su esencia de bebida intensa y cremosa.
Origen e historia del flat white
El flat white nació en los años 1980 en Australia y Nueva Zelanda, aunque ambos países reclaman su invención. Fue creado como respuesta a la preferencia de los consumidores por un café más fuerte que el latte, pero con una textura más delicada que el cappuccino.
En lugar de usar espuma abundante, como en el cappuccino, los baristas australianos y neozelandeses comenzaron a servir espresso con leche vaporizada y una microespuma muy fina, obteniendo una superficie “plana” en lugar de abultada.
La bebida se popularizó rápidamente en Oceanía y, en la década de 2000, llegó a Reino Unido y Estados Unidos, donde cadenas de café y cafeterías de especialidad la introdujeron en sus menús. Hoy en día, el flat white es un símbolo de la tercera ola del café, asociado a la calidad y la precisión barista.
Diferencias entre flat white y otras bebidas
Flat white vs latte: el flat white es más pequeño y con mayor proporción de café, mientras que el latte es más grande, con más leche y menos intensidad.
Flat white vs cappuccino: el cappuccino tiene espuma espesa y aireada, mientras que el flat white tiene microespuma muy fina y una superficie lisa.
Flat white vs cortado: el cortado lleva solo un toque de leche para suavizar el espresso, mientras que el flat white mantiene una textura cremosa con más leche pero sin perder intensidad.
Variaciones modernas del flat white
Iced Flat White: versión fría, con espresso doble y leche fría espumada servida sobre hielo.
Flat White con leches vegetales: muy común en cafeterías modernas, preparado con avena, almendra o soja.
Extra shot: algunos lo preparan con un espresso triple para un sabor aún más potente.
Saborizados: menos tradicionales, pero en cafeterías internacionales se encuentran con vainilla o caramelo.
Preguntas frecuentes sobre el flat white
¿Por qué se llama flat white?
El nombre hace referencia a la superficie “plana” de la bebida, ya que la espuma es muy fina y sedosa, sin montículos como en el cappuccino.
¿El flat white es más fuerte que un latte?
Sí. Al llevar un espresso doble en una taza más pequeña, el flat white conserva un sabor a café más intenso que el latte.
¿Qué textura debe tener la leche de un flat white?
La leche debe tener microespuma fina y sedosa, con burbujas muy pequeñas que se integran perfectamente con el café.